Luna de Miel

La misión: tener una maleta apropiada para la luna de miel

17 julio 2012
Bettina Nuñez Romero

Ese viaje tan soñado de la luna de miel, es un momento de derroche para los nuevos esposos. Se trata de un tiempo en el que no hay casi límites para ustedes y sienten que el mundo les pertenece. En todas partes son tratados con especial atención porque pareciera que el planeta entero los quiere consentir, y quiere participar de la nueva unión.

Para la novia hay un deseo de mostrar la mejor cara, y se profundiza la coquetería. Queremos estar bonitas siempre, desde que el sol amanece y sobre todo cuando nos vamos a dormir. Todos los momentos del día son especiales. Por esto, preparar una maleta que nos permita cumplir con el cometido, puede ser complicado. Estos son algunos tips que podrías tomar en cuenta a la hora de escoger lo que llevarás para el viaje.

Lo más importante es saber el destino que tiene tu avión. Si tu futuro esposo te quiere dar una sorpresa, al menos debe decirte cuál es el clima preponderante en la zona. En estos tiempos de restricciones aéreas, no se vale tener que hacer una maleta para dos opciones, el espacio que ocupará la ropa innecesaria es muy valioso.

La tarea más cuesta arriba es tener el peso adecuado para no pagar por exceso de equipaje, y que todo te quepa en las dos maletas a las que usualmente tienes derecho en las aerolíneas. Afortunadamente, la salida no es tan complicada como el regreso, cuando vienes con todos los recuerdos del viaje.

Manejarte con piezas básica es primordial. No lleves tantos pantalones o faldas como días de duración del viaje. Un par de jeans, un pantalón negro y otro caqui, cumplirán la función que necesitas. El resto es alternar con accesorios y blusas que los hagan ver diferentes cada vez que te los pongas. Completa con algún vestido tipo cocktail y una falda cómoda por si se presenta algún evento más elegante.

Ahora eres la señora de “fulano”, no puedes salir como si fueras a un sitio de comida rápida con tus amigas. Procura llevar ropa con la que te sientas cómoda pero que se adapte a cada situación. En la luna de miel usualmente hay noches de cenas especiales, salidas de compras y paseos turísticos. Cada una de estas ocasiones debe ir acompañada de la ropa adecuada. No puedes salir a caminar ciudades y museos por largos períodos de tiempo, con unos tacones tipo agujas. Unos cómodos zapatos deportivos te servirán con unos jeans y una camisa bonita. Siempre ten en tu cartera algún accesorio para el cabello o shawl, que transforme ese look en uno más adecuado para terminar la jornada en un romántico restaurante.

El maquillaje es casi obligatorio, recuerda que tomarás fotos en cada esquina que conozcan y querrás verte bien en el álbum del recuerdo.

Si es un destino playero, por supuesto, los trajes de baño y vestidos suaves con colores cálidos serán tu norma. Nunca olvides alguna falda o vestido ligero, para salir en la noche con tu esposo.

Si la opción es invernal, la situación se complica por los abrigos, ya que son muy pesados y probablemente te funcione mejor viajar con el más pesado en la mano, para ponértelo apenas llegues a tu destino final.

Para las noches especiales, complace la vista de tu marido con ropa de dormir sexy y delicada. Aprovecha que de esta si puedes llevar bastante variedad porque no suele ser pesada ni ocupar mucho espacio. Este es un viaje en el que sólo ustedes dos cuentan, y es para disfrutarse mutuamente. Escoge con tiempo las piezas de lingerie que llevarás a tu luna miel para dar rienda suelta a tu imaginación.

No importa si es por una semana o 2 meses, si es vuelo nacional o internacional. Lo que cuenta es cerrar con broche de oro todo el esfuerzo que invirtieron en el comienzo de la nueva vida juntos.

Comentarios

Deja un Comentario