Música

El soundtrack de la boda

17 julio 2012
Bettina Nuñez Romero

Dicen algunos estudios, que los estímulos sonoros se alojan en nuestras memorias de manera indeleble y que tienen la capacidad de provocar las mismas emociones que se sintieron cuando fueron escuchados por primera vez. Por eso, es tan importante elegir, para un momento tan sublime como la bendición del matrimonio ante el altar, la música que se identifique con lo que estás sintiendo en ese momento.

Las premisas básicas antes de contratar a los responsables de tan inolvidable tarea son: saber en qué momentos de la ceremonia se coloca música, conocer la apertura que tiene el templo para incluir música no tradicional, exponer tus preferencias en cuanto a piezas y canciones, y finalmente, escuchar de antemano cómo sonará la música el gran día.

Lo clásico. Los acordes de los grandes maestros de la música académica tienen la virtud de erizarle la piel hasta al más rapero de tus invitados, por el carácter celestial que le imprime a cada momento del ritual del matrimonio.

Puedes escoger entre música instrumental o cantada. Si es instrumental, cerciórate de elegir qué tipo de instrumentos quieres escuchar: cuerdas, metales, viento, piano o guitarra. Si es cantada, puedes contar con una soprano o un tenor, un coro de adultos o un coro de niños. Por lo general, estas personas conocen la música que tradicionalmente acompaña cada momento de la ceremonia, pero también es importante hacer valer tu punto de vista e incluir piezas que para ti sean especiales.

Lo autóctono. Cuando los novios o uno de ellos tienen sus raíces fuera de nuestras fronteras, se estila ambientar el matrimonio con música propia del país de origen.

Una cultura que ha calado en los matrimonios de nuestra sociedad es la española. Las misas rocieras, aunque ninguna de las familias sea ibérica, suelen ser muy cálidas y alegres. Los portugueses son igualmente festivos y los cánticos árabes adaptados a la liturgia cristiana, envuelven a la boda en un halo casi mágico.

No se puede dejar por fuera la música venezolana. Una misa ambientada al son de cuatro, arpa y maracas o instrumentos provenientes de diferentes regiones del país, lejos de parecer una misa de gallo o el desfile en traje de baño del Miss Venezuela, puede tocar los sentimientos más básicos tanto en los novios como en los invitados.

Lo trendy. Siempre existe la opción de romper moldes, así que si quieres una boda menos tradicional considera adaptar la música religiosa a instrumentos que se usen en otros géneros. La guitarra eléctrica, la batería y el bajo son los más comunes, pero también puedes hacer una fusión entre lo clásico y lo moderno, lo cual le añadiría un toque chic a la celebración.

Algo a lo que pocas novias se atreven, pero que es especialmente emotivo, es ambientar la boda con música que tenga un significado para los novios, aunque se trate de música comercial o no sea de tipo religioso. Por ejemplo, la canción que estaban escuchando cuando se dieron su primer beso de novios puede acompañar el momento del primer beso de esposos o la banda sonora de la película preferida del novio, puede aparecer en el momento de colocar los anillos.

La música de la ceremonia religiosa es uno de los elementos más delicados de elegir, por eso es importante que sean los novios quienes tomen esta decisión y, así, evitar sorpresas que devengan en malas caras en la foto.

Comentarios

Deja un Comentario